Esto de escribir una novela es algo muy emocionante para mi, pero a la vez, me ha representado un reto enorme con el que tengo que luchar cada día.
Hace mes y medio cuando anuncié públicamente que estoy escribiendo mi primer novela de ciencia ficción, mi intención fue subir el nivel de compromiso conmigo mismo y encontrar la manera de construir este sueño todos los días, un día a la vez. Uno de los más grandes obstáculos ha sido el distribuir mi tiempo para poder dedicar un espacio a la escritura, balanceando el tiempo que dedico a mi familia, al trabajo, al ejercicio, a dormir, comer y un sin fin de actividades que consumen nuestros días. Todos los grandes escritores empezaron algún día escribiendo en las noches, en las madrugadas o en cualquier momento del que podían disponer mientras trabajaban.
Algunos me han preguntado cómo le estoy haciendo, y aunque me ha resultado muy difícil lograrlo, tengo un plan. Creo que estoy en el punto de quiebre, y poco a poco estoy reacomodado mi rutina diaria para lograrlo. La clave está en que para escribir una novela, simplemente hay que escribirla. No se va a escribir ella sola, hay que dedicar largas horas para lograrlo, y la única manera que veo es que necesito distribuir las mismas 24 horas que todos tenemos, en las cosas que realmente quiero hacer.
Si tengo un trabajo de tiempo completo, y disfruto estar con mi familia, tendré que encontrar espacios en otras partes, reduciendo actividades que me restan tiempo a la escritura, como ver menos televisión o menos Internet. En este momento en el que estoy empezando, creo que tengo que dedicar al menos una hora diaria a escribir, y la verdad, se me hace muy poco, como para terminar una novela entera en seis meses. ¿Qué puedo hacer? En primer lugar, levantarme más temprano, que es lo más difícil para mi. Debería levantarme a las 5:00am, o a las 5:30am. A esas horas, todos están dormidos, y es un espacio tranquilo en el que me puedo concentrar. Así, puedo escribir, ver a mis hijos en la mañana y seguir llegando temprano al trabajo. Otro obstáculo importante en esta cultura en la que vivimos, es lograr salir a tiempo del trabajo, deberíamos ser mejor organizados para obtener los resultados que nos exigen con las horas que corresponden.
Después del trabajo tengo tiempo para compartir con mi familia, cenar con ellos y al final del día dedicar otro tiempo para leer, que es otra de mis pasiones. Además, como bien dicen, para escribir hay que leer, y leer mucho. También pudiera escribir en las noches, y antes hubiera pensado en hacer eso, pero me he dado cuenta que rindo más si me duermo temprano, y me despierto temprano, en lugar de estarme desvelando todos los días. Los fines de semana son principalmente para la familia, aunque también puedo encontrar muy buenos momentos para escribir, mientras ellos están en sus otras actividades.
Y entonces, se preguntarán, ¿cómo voy con mi novela? He dedicado mucho tiempo a planear mi novela, eso lo empecé formalmente hacia finales del año pasado. Y hasta ahora, tengo ya escritos los primeros cuatro capítulos, de aproximadamente cincuenta en la novela completa. Así que aún me falta mucho, y tendré que acelerar el paso si quiero terminar y publicar mi novela para este verano.
Si te interesa conocer más detalles sobre mi novela, e incluso, ser de los primeros en leerla, te invito a que te suscribas a mi newsletter en el que estaré compartiendo una o dos veces al mes mis avances.